Otra vez está aquí la tarde, y con ella tú...
No sé si es que te vas o
vuelves,
O es que nunca te vas,
y no me importa,
porque igual mi
recuerdo te trae
con sólo cerrar mis ojos...
Sé que no entiendes de
ilusiones
ni de amores efímeros,
ni de esperanzas infundadas,
yo
tampoco lo entendía hasta que llegaste tú
y ahora puedo creer en todo lo que
nunca creí
y ahora puedo soñar lo que nunca soñe,
porque hasta puedo
amarte sin un beso,
y puedo tocarte sin las manos,
sólo con mis
ansias...
Sólo con mis deseos puedo llenarme de tí.
con mis deseos puedo
construir
toda mi historia contigo...
Hilders (rincóndepoesia)Y es que hoy te estoy pensando...
Aquí lejos de ti.
22 agosto 2004
Sólo con mis ansias
21 agosto 2004
Impredecible
No sé de donde vengo ni a donde voy.
Todo cambia
Y si antes usaba un gorro negro y hoy quiero ponermelo azul, no veo por qué el mundo rechine contra eso.
Es díficil darme cuenta que en un pasado, mi actitud actual no pasaba ni cerca de mi imaginación... Así de tan impredecible... Así me gusta.
Todo cambia
Y si antes usaba un gorro negro y hoy quiero ponermelo azul, no veo por qué el mundo rechine contra eso.
Es díficil darme cuenta que en un pasado, mi actitud actual no pasaba ni cerca de mi imaginación... Así de tan impredecible... Así me gusta.
18 agosto 2004
Soy y no soy... Todo es tan diferente en cada segundo.
. Soy lo que no esperabas .
Y eso a veces me asusta... Pero solo a veces. Luego todo el tiempo creo que me agrada ser tan distinta a tu proyección. Porque así como rompo tus esquemas, me quieres con mayor intencidad.
Y eso a veces me asusta... Pero solo a veces. Luego todo el tiempo creo que me agrada ser tan distinta a tu proyección. Porque así como rompo tus esquemas, me quieres con mayor intencidad.
16 agosto 2004
Dejando huella...
Me he dado cuenta ... Lo simple que es la vida y todo lo que la complicamos ...
He estado siete días fuera del ajetreo del mundo actual... Viviendo y sintiendo la vida de otra manera.
¡Me fui a un campamento!
He de ser sincera… a pesar de que antes de que todo empezara sentía la emoción de un nuevo viaje lleno de locuras y miles de aventuras fantasiosas, el primer día se me calló el corazón al piso, cuando el nerviosismo le dio paso al miedo. ‘Que si no conozco a nadie’ ‘Que si no puedo aguantar el trabajo’ etc… Me sentía desubicada, fuera de lugar, sin sitio, lejos…
Pero ya hacia el final del primer día… empecé a hacerme la idea de que si quería que todo el campamento echara adelante yo era una de las personas que tenía que empezar a trabajar para que eso sucediera.
Éramos 84 participantes. Seis instructores. Un organizador. Dos guaguas. Dos chóferes. Y el este y el sur del país.
Rápido se fue el tiempo y con el se llevó el viento pequeños momentos que hoy son grandes recuerdos en nuestros corazones… Huellas que estarán marcadas en nosotros toda la vida. Y no sé si era el hermoso paisaje, o la cantidad de sonrisas a los lados… pero todo parecía ir a son de canciones canarias. Vivimos y sentimos… Conocimos un poquito más nuestro país, conocimos un poquito más de nuestra gente, conocimos un poquito más de nosotros mismos y aprendimos muchísimas cosas.
Entre la guagua, el comedor, la caminata, el dormitorio, el trabajo y la chercha hubo momentos. Momentos especiales.
Y quiero decir que hoy que llegué a mi casa, que vuelvo a encontrarme cómoda debajo de mi cama, que vuelvo a quedarme horas muertas frente al televisor y horas perdidas frente al ordenador… Extraño acostarme en la playa a observar el cielo, extraño dar miles de vueltas antes de contar hasta tres y tirarme con los ojos cerrados y mucha fuerza de voluntad al río helado, extraño caminar bajo el sol cantando al lado de mis amigos, extraño la brisa que hacía volar mis cabellos cada vez que me detenía a observar simplemente lo que tenía en frente… la belleza que guarda tu propio ser y tu propio país, extraño el sonido del pito a las siete de la mañana para levantarme, extraño las largas filas de exasperantes esperas de un estómago hambriento antes de cada comida, extraño las buenas burlas de cada error cometido, extraño las noches de reflexión en conjunto, extraño las largas charlas de conocimiento mutuo, extraño el calor que inundaba la habitación de noche, extraño los bichos que aparecían traviesos donde menos los esperabas, extraño la oscuridad de las cuevas, extraño el rostro de la gente que nos miraba ansiosos al pasar, extraño el sonido de las olas, el roce de la arena en mi piel, y la sal pegada al cuerpo.
Pero como todo lo que aprendí… todo lo que viví se quedará conmigo para siempre. No solo en fotos coloridas que dentro de un poco tiempo pasaran al baúl marrón, amarrillas y desgastadas por el tiempo, ni en los objetos que pasaran a ser mi obsesión, sino en mi corazón y mi diario vivir… Porque me llevo un pedazo de cada uno conmigo.
Un sueño, un deseo, una ilusión…
Solo se necesita coger fuerzas y echar para adelante. Vivir cada momento a su máximo, al límite! Entregarse por completo al sentir y desbordarse en brillo.
Al final me sentía en familia, con mi gente! Como si a cada una de todas esas personas las conociera desde incluso antes de nacer.
Y lo mejor de todo es que la paz que nos brindo a cada uno por su parte y a la vez a todo el grupo en conjunto la naturaleza... Quedará en nosotros. Y ahora que nos conocemos mejor, que hemos visto a esa chica fina con un pajón en la mañana, que hemos visto a aquél chico limpiando, que hemos dejado de ser caparazones y nos hemos descubierto. Podemos vivir mejor. Juntos.
He estado siete días fuera del ajetreo del mundo actual... Viviendo y sintiendo la vida de otra manera.
¡Me fui a un campamento!
He de ser sincera… a pesar de que antes de que todo empezara sentía la emoción de un nuevo viaje lleno de locuras y miles de aventuras fantasiosas, el primer día se me calló el corazón al piso, cuando el nerviosismo le dio paso al miedo. ‘Que si no conozco a nadie’ ‘Que si no puedo aguantar el trabajo’ etc… Me sentía desubicada, fuera de lugar, sin sitio, lejos…
Pero ya hacia el final del primer día… empecé a hacerme la idea de que si quería que todo el campamento echara adelante yo era una de las personas que tenía que empezar a trabajar para que eso sucediera.
Éramos 84 participantes. Seis instructores. Un organizador. Dos guaguas. Dos chóferes. Y el este y el sur del país.
Rápido se fue el tiempo y con el se llevó el viento pequeños momentos que hoy son grandes recuerdos en nuestros corazones… Huellas que estarán marcadas en nosotros toda la vida. Y no sé si era el hermoso paisaje, o la cantidad de sonrisas a los lados… pero todo parecía ir a son de canciones canarias. Vivimos y sentimos… Conocimos un poquito más nuestro país, conocimos un poquito más de nuestra gente, conocimos un poquito más de nosotros mismos y aprendimos muchísimas cosas.
Entre la guagua, el comedor, la caminata, el dormitorio, el trabajo y la chercha hubo momentos. Momentos especiales.
Y quiero decir que hoy que llegué a mi casa, que vuelvo a encontrarme cómoda debajo de mi cama, que vuelvo a quedarme horas muertas frente al televisor y horas perdidas frente al ordenador… Extraño acostarme en la playa a observar el cielo, extraño dar miles de vueltas antes de contar hasta tres y tirarme con los ojos cerrados y mucha fuerza de voluntad al río helado, extraño caminar bajo el sol cantando al lado de mis amigos, extraño la brisa que hacía volar mis cabellos cada vez que me detenía a observar simplemente lo que tenía en frente… la belleza que guarda tu propio ser y tu propio país, extraño el sonido del pito a las siete de la mañana para levantarme, extraño las largas filas de exasperantes esperas de un estómago hambriento antes de cada comida, extraño las buenas burlas de cada error cometido, extraño las noches de reflexión en conjunto, extraño las largas charlas de conocimiento mutuo, extraño el calor que inundaba la habitación de noche, extraño los bichos que aparecían traviesos donde menos los esperabas, extraño la oscuridad de las cuevas, extraño el rostro de la gente que nos miraba ansiosos al pasar, extraño el sonido de las olas, el roce de la arena en mi piel, y la sal pegada al cuerpo.
Pero como todo lo que aprendí… todo lo que viví se quedará conmigo para siempre. No solo en fotos coloridas que dentro de un poco tiempo pasaran al baúl marrón, amarrillas y desgastadas por el tiempo, ni en los objetos que pasaran a ser mi obsesión, sino en mi corazón y mi diario vivir… Porque me llevo un pedazo de cada uno conmigo.
Un sueño, un deseo, una ilusión…
Solo se necesita coger fuerzas y echar para adelante. Vivir cada momento a su máximo, al límite! Entregarse por completo al sentir y desbordarse en brillo.
Al final me sentía en familia, con mi gente! Como si a cada una de todas esas personas las conociera desde incluso antes de nacer.
Y lo mejor de todo es que la paz que nos brindo a cada uno por su parte y a la vez a todo el grupo en conjunto la naturaleza... Quedará en nosotros. Y ahora que nos conocemos mejor, que hemos visto a esa chica fina con un pajón en la mañana, que hemos visto a aquél chico limpiando, que hemos dejado de ser caparazones y nos hemos descubierto. Podemos vivir mejor. Juntos.
09 agosto 2004
Paso a paso
Mañana me voy a un campamento ^^ El Rodante a rodar por el país! Visitaremos bellas áreas de esta pequeña isla olvidada del mundo. Iremos al este y sur del país y vistiraremos: San Pedro de Macorís, HigÜey, La Basílica de HigÜey, la Isla Saona, Mano Juan, la Playa de José, la piscina natural, San Cristóbal, Cuevas del Pomier, San Juan de la Maguana, Corral de los Indios, Laguna de Oviedo, Bahía de las águilas, Los Patos, Paraíso, la Cascada de San Rafael y la playa Quemadito.
Creo que hoy no duermo pensando en toda la semana... Somos más de 60 personas y llenamos 3 guaguas... Además de mucho ver y conocer no se nos queda la chercha pura que viviremos!!!
El día de hoy se ha ido en eso... preparativos y pequeñas despedidas.
Pero entonces no se queda el momento en el cual me paro a pensar la situación más de lo necesario... Y se ven muchas cosas, y se pierden otras.
Han sido unas super potentes vacaciones lo digo porque hace tiempo que no se notaba cerca mío ese ajetreo, movimiento, y lío de acontecimientos... Se había perdido cuando el viento se llevó en un otoño las tardes de juegos y las noches de sueños... Y ahora han vuelto! Diferentes... pero siguen siendo esos acontecimientos que no se olvidan, y que los vives tal vez por un segundo pero que no se te despegan de la piel... Luego de vividos forman parte de ti para siempre.
Viviré... soñaré y pensaré bajo el cielo que en sus tonos y formas me acompañará esta semana! Y también le extrañaré...
[xDDD... un poquito de ritmo... Y mi pensamiento! ^^]
Creo que hoy no duermo pensando en toda la semana... Somos más de 60 personas y llenamos 3 guaguas... Además de mucho ver y conocer no se nos queda la chercha pura que viviremos!!!
El día de hoy se ha ido en eso... preparativos y pequeñas despedidas.
Pero entonces no se queda el momento en el cual me paro a pensar la situación más de lo necesario... Y se ven muchas cosas, y se pierden otras.
Han sido unas super potentes vacaciones lo digo porque hace tiempo que no se notaba cerca mío ese ajetreo, movimiento, y lío de acontecimientos... Se había perdido cuando el viento se llevó en un otoño las tardes de juegos y las noches de sueños... Y ahora han vuelto! Diferentes... pero siguen siendo esos acontecimientos que no se olvidan, y que los vives tal vez por un segundo pero que no se te despegan de la piel... Luego de vividos forman parte de ti para siempre.
Viviré... soñaré y pensaré bajo el cielo que en sus tonos y formas me acompañará esta semana! Y también le extrañaré...
Ahora te he encontrado
nuevamente cada segundo en mis recuerdos las horas se hacen largas y queman
porque siempre me encuentran con las manos vacias la vida es un castillo de
ilusiones que te deshiluciona al derrumbarse
[xDDD... un poquito de ritmo... Y mi pensamiento! ^^]
08 agosto 2004
Y sigo teniendo miedo...
A estas alturas creía que hacía ya mucho tiempo que me había lanzado al abismo y el miedo se había esfumado...
Pero no, aún el miedo recorre mis venas!
Maldito el que no se va! Maldita yo que no sé como echarlo!
Tanto que quisiera amarte...
Pero me paro... me paralizo... me dentengo y no sigo. Evito que mis sentimientos se desborden y lleguen nadando hacia ti. Y entonces te quiero con medidas... Solo un poco. No completamente... porque tengo miedo a que si doy todo luego pierda... luego me queme en el infierno de la soledad... luego no quede nada para mi. Y no me gusta.
Y te sigo queriendo con medidas... queriendo amarte completamente.
Pero no, aún el miedo recorre mis venas!
Maldito el que no se va! Maldita yo que no sé como echarlo!
Tanto que quisiera amarte...
Pero me paro... me paralizo... me dentengo y no sigo. Evito que mis sentimientos se desborden y lleguen nadando hacia ti. Y entonces te quiero con medidas... Solo un poco. No completamente... porque tengo miedo a que si doy todo luego pierda... luego me queme en el infierno de la soledad... luego no quede nada para mi. Y no me gusta.
Miedo a sentir
Ahí estaba él, sentado, esperando paciente una respuesta.
¿Su novia? Mi mente daba vueltas… quiere decir que él y yo ¿juntos? Claro que quiero! Pero no… quiero y no quiero.
Entonces me notó nerviosa.
- Me puedes decir después…
- No – lo interrumpí.
Había pensado mucho, sabía que ese momento llegaría algún día que me tocaría responder, decir algo, y no dejar las cosas en rodeos como siempre.
Miles de veces imaginé la situación. Inventé diálogos, pero nada de eso funcionaría ahora. Porque ninguna de esas escenas que imaginé era en la que me encontraba ahora y ninguno de los diálogos que inventé eran lo que sentía dentro de mí.
Me miraba con sus ojos tiernos y profundos, tan tranquilos e inexplicables… esperando.
- Quisiera… - proseguí.
Noté como de pronto toda su seguridad de hombre, todo el trabajo que le había costado mantenerse fuerte y firme, parecía desplomarse, el ánimo se le iba, recibiría la negativa… Pero permaneció allí, esperando su veredicto.
Apreté con fuerza mis manos contra las de el, quería sentir que no era un sueño que estaba allí frente a él, sin nadie mas, solo el aire al asecho…
- Quisiera decirte, sí.
Y en sus ojos brillaba tierna y tímida la esperanza.
- Pero… - me dijo juguetón.
No pude evitar reír.
- Pero… sabes que tengo miedo. – concluí.
- Sí. – dijo. Miedo. Pero de qué?
No pensé mucho…
- A aceptar estar contigo y sufrir.
Hubo silencio. Me miró, lo miré, nuestras manos seguían entrelazadas. Y sin esperar, viviendo aquel momento sin fin… el silencio lo dijo todo.
Ahí, descubrí en el brillo de sus ojos, el silencio de su boca, y el cariño de sus manos que me amaba, que también sentía miedo.
Pero se encontraba allí, queriendo dar el paso, queriéndome a mí. Queriendo sentir el miedo juntos porque sabía que descubriríamos cosas nuevas, pisaríamos lugares distintos, y viviríamos juntos… una aventura de amor.
Sentí que el sintió lo que sentíamos.
Diciembre, 2003
Y te sigo queriendo con medidas... queriendo amarte completamente.
07 agosto 2004
En todo este tiempo
Se me barajaron las cartas... Ya no sé ni que ha pasado, ni que está pasando, ni que pasará. Pero me gusta...
En los últimos días [desde que no escribo ni una letra...] Han pasado las mil y una! Yo misma me sorprendo. Y es que no me lo esperaba...
Pero puedo resumir... Me siento bien.
Me siento bien a pesar de que llegan esos momentos en que el cielo parece caérseme encima. Me siento bien a pesar de que el luchar contra la corriente algunas veces me deje vulnerable. Me siento bien a pesar de que me quieren herir... y lo peor es que lo logran porque saben donde apuntarme.
Pero lo más importante es que me siento bien! Porque a pesar de todo el dolor... pude ver la luz en el camino.
En los últimos días [desde que no escribo ni una letra...] Han pasado las mil y una! Yo misma me sorprendo. Y es que no me lo esperaba...
Pero puedo resumir... Me siento bien.
Me siento bien a pesar de que llegan esos momentos en que el cielo parece caérseme encima. Me siento bien a pesar de que el luchar contra la corriente algunas veces me deje vulnerable. Me siento bien a pesar de que me quieren herir... y lo peor es que lo logran porque saben donde apuntarme.
Pero lo más importante es que me siento bien! Porque a pesar de todo el dolor... pude ver la luz en el camino.
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