08 agosto 2004

Y sigo teniendo miedo...

a las 1:42:00 p. m.
A estas alturas creía que hacía ya mucho tiempo que me había lanzado al abismo y el miedo se había esfumado...
Pero no, aún el miedo recorre mis venas!
Maldito el que no se va! Maldita yo que no sé como echarlo!

Tanto que quisiera amarte...
Pero me paro... me paralizo... me dentengo y no sigo. Evito que mis sentimientos se desborden y lleguen nadando hacia ti. Y entonces te quiero con medidas... Solo un poco. No completamente... porque tengo miedo a que si doy todo luego pierda... luego me queme en el infierno de la soledad... luego no quede nada para mi. Y no me gusta.

Miedo a sentir

Ahí estaba él, sentado, esperando paciente una respuesta.
¿Su novia? Mi mente daba vueltas… quiere decir que él y yo ¿juntos? Claro que quiero! Pero no… quiero y no quiero.
Entonces me notó nerviosa.
- Me puedes decir después…
- No – lo interrumpí.

Había pensado mucho, sabía que ese momento llegaría algún día que me tocaría responder, decir algo, y no dejar las cosas en rodeos como siempre.
Miles de veces imaginé la situación. Inventé diálogos, pero nada de eso funcionaría ahora. Porque ninguna de esas escenas que imaginé era en la que me encontraba ahora y ninguno de los diálogos que inventé eran lo que sentía dentro de mí.

Me miraba con sus ojos tiernos y profundos, tan tranquilos e inexplicables… esperando.
- Quisiera… - proseguí.

Noté como de pronto toda su seguridad de hombre, todo el trabajo que le había costado mantenerse fuerte y firme, parecía desplomarse, el ánimo se le iba, recibiría la negativa… Pero permaneció allí, esperando su veredicto.

Apreté con fuerza mis manos contra las de el, quería sentir que no era un sueño que estaba allí frente a él, sin nadie mas, solo el aire al asecho…

- Quisiera decirte, sí.

Y en sus ojos brillaba tierna y tímida la esperanza.

- Pero… - me dijo juguetón.
No pude evitar reír.
- Pero… sabes que tengo miedo. – concluí.
- Sí. – dijo. Miedo. Pero de qué?
No pensé mucho…
- A aceptar estar contigo y sufrir.

Hubo silencio. Me miró, lo miré, nuestras manos seguían entrelazadas. Y sin esperar, viviendo aquel momento sin fin… el silencio lo dijo todo.

Ahí, descubrí en el brillo de sus ojos, el silencio de su boca, y el cariño de sus manos que me amaba, que también sentía miedo.
Pero se encontraba allí, queriendo dar el paso, queriéndome a mí. Queriendo sentir el miedo juntos porque sabía que descubriríamos cosas nuevas, pisaríamos lugares distintos, y viviríamos juntos… una aventura de amor.

Sentí que el sintió lo que sentíamos.

Diciembre, 2003


Y te sigo queriendo con medidas... queriendo amarte completamente.

3 Han letreado:

Julissa Batista on jueves, septiembre 11, 2008 3:51:00 p. m. dijo...

Este post pertenecia a mi primer blog: My mute heart... Pero debido a que cambie por razones que no vale la pena mencionar... He pasado las entradas existentes alla aqui... con sus respectivos comentarios.

Lamento los inconvenientes que esto pueda causar.

Anónimo dijo...

HeydY (http://www.zonalibre.org/blog/heydyta/)

Hola guapa, la vida esta plagada de misterior y plagada de cosas que debemos de afrontar con miedo. Veo logico que guardes miedo a las cosas, No es cuestion de hacerlas al libre albedrío pero tampoco de encerrarte en ti misma, sino en mantener un termino medio para todo.

Es buena arriesgarse a veces, siendo consciente que sabes lo que te gusta y lo que sientes en ese momento. Escucha tu corazon tambien , no pierdas oportunidades que quizas a al largo y con el tiempo te podrias arrepentir

iciar on jueves, septiembre 11, 2008 3:52:00 p. m. dijo...

no sabes como te entiendo... y ahora mas q nunca has sabido plasmar algo, que para mi es muy dificil enhorabuena!

 

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