Las cosas no son como creía, o como quisiera… ¡Pero duele tanto vivir esta realidad! Algunas veces… Solo quisiera escapar. Y no escapo, perdiéndome en este mundo que me marchita poco a poco.
Sin embargo… Tengo la enorme dicha de contar con personas, que hacen que esta oscuridad que se apodera de mi, se vuelva poco a poquito un rayito de luz que me ilumina otra vez el camino.