22 noviembre 2004

Tan sólo un deseo

a las 9:20:00 p. m. 7 Han letreado
Cierra los ojos…

Imagina…

Una noche de otoño.
Una playa a la orilla del mundo.

Un cielo estrellado.
Un menguante de luna.
Las olas escandalosas del mar.
La arena tibia y suave que abrasa tu piel.

Caminas bajo el cielo sintiendo la arena meterse en los huecos de tus pies. Llegas a la orilla y el mar los moja. Y los sientes hundirse cada vez más profundo.
Sentir el agua salina bajo el viento de la noche te da frío. Vuelves a la playa y te recuestas.
Ves como el cielo es tan inmenso y te sientes pequeña frente a él. Tu pensamiento ahora vuela… piensas en él y crees que lo que sientes no cabe en ese cielo.
La arena acomoda la silueta de tu cuerpo, ahora te sientes relajada. La suave brisa que lleva el viento hace rodar tus cabellos. Abres los ojos… ahí está él.
Te recuestas en su pecho como si estuvieras en una hamaca de luna. Te olvidas del mundo… estás con él, que tiernamente pondrá sus brazos en tu cintura y tratando no incomodarte te dará un beso en la mejilla y así se quedarán hasta que la luna diga adiós y el sol los abrase cálidamente en la aurora.

PUM! – Un topetazo te despierta.

Y te das cuenta que estás debajo de las sábanas de tu cama, acurrucada por el frío invernal, vuelves a mirar la luna por la ventana y a cerrar los ojos, para otra vez soñar con él…

21 noviembre 2004

(Excursión)

a las 1:52:00 a. m. 2 Han letreado

No podemos amar algo que no conocemos…

Algunas veces no sabemos lo que tenemos a la vuelta de la esquina, porque no sabemos ver las cosas, no sabemos apreciar, agradecer…
Son tantas las cosas que tenemos y no apreciamos por tan solo exigir, pedir, querer, desear… Más de lo que se nos da, más de lo que necesitamos.

Estuve en una excursión hacia la parte sur del país. Y los momentos de reflexión que tuve a la orilla del mar, escuchando los grillos gritar, el río cantar y el mar rugir… Pude darme cuenta de esas cosas que están allí que nunca vemos:

- La belleza inigualable que esconde mi país.
Normalmente disfrazamos las cosas, las escondemos, las enterramos y no dejamos ver lo que hay debajo. La mayoría de dominicanos no le gusta el país, ya sea por la política, por la economía, por la sociedad, por la violencia, por la situación vía-desarrollo, por la basura… Casi siempre se les oye decir: “Que este paisito no sirve” “Esto es una mierda” Pero… ¿Qué hace esa gente para que esas cosas cambien?

- La huella que dejamos.
No sabemos si la vida es corta o larga. Sólo sabemos que tiene un fin, que en algún momento se acaba, tarde o temprano… Y que debemos velar qué huella vamos dejando en el caminar de ella.
¿Qué huella estás dejando?
Eres la persona que cada paso que da deja un corazón alegre y una sonrisa sincera en los demás…
O eres la persona que todos recuerdan deseando no hacerlo…

Tenemos que conocer las cosas para poder amarlas.
Tenemos que ir más allá de lo que se ve a simple vista.
Tenemos que explorar, curiosear, imaginar…

Dar las gracias por lo que tienes. Y a las personas por quienes, tienes.

Pensar…

  • Que cada mañana te levantas y tus ojos se encuentran con un techo… Hay personas que arrugan tanto los ojos con temor a la fuerte luz del sol, porque no lo tienen.
  • Que cada día tienes la comida preparada y servida en tu mesa… Hay personas que comen un pan, con miedo que en la noche ya no tengan más.
  • Que tienes una educación buena, cuando hay niños que no se les ha dado la oportunidad de aprender… de desarrollar capacidades supremas.

Ponerse en el lugar del otro:
“Si quieres conocer a alguien, ponte sus zapatos y camina 100 km con ellos”

Ponte en su lugar, compréndelo y entonces haz una reacción, una ayuda.

16 noviembre 2004

Miedosamente enamorada

a las 8:07:00 p. m. 8 Han letreado
Tan feliz…
Que sonrío al mundo cada mañana sin razón alguna.
Tan enamorada…
Que tan sólo escuchar su voz me hipnotiza.

Pero entonces llegan esos momentos, cuando en el frío de la noche me asecha y llegan esos recuerdos…
De cuando no éramos dos sino uno y uno.
De cuando no eras dueño de mi sonrisa.
De cuando tenía ese sentimiento de miedo, que todavía a veces me persigue.
Porque no quiero que se esfume la felicidad porque sí… porque creo que no es cualquiera…

Y me doy cuenta que no puedo vivir sin ver tus ojos y encontrarme en ellos.

14 noviembre 2004

CosaS

a las 1:53:00 a. m. 4 Han letreado
Hace tiempo que empecé a caminar… y aunque ahora el tiempo me pase volando por delante y me encuentre subiendo peldaños dejando caer sudor por mi cuerpo, quiero llegar más allá. Quitar el camino y sus compuestos e imaginarme un lugar mío… Sólo mío.

Hasta hoy se han ido con el viento mil historias... Veamos si las hojas que se fueron cayendo dejaron huella.
 

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